La primera gran lucha de lo que más tarde se convirtió en la revolución de la lucha libre femenina en WWE, con dos contendientes de linaje real y técnica impecable como lo eran Charlotte y Natalya. Si bien es cierto que meses atrás Peige y Emma protagonizaron un digno combate para coronar a la primera campeona de NXT, esta pelea, que buscaba la segunda monarca de la marca amarilla, terminó por ser mucho más influyente y recordada: por un lado porque la idea de enfrentar las herederas de las familias Flair y Hart era muy atractivo, y por otro lado; porque la proyección e influencia de The Queen Charlotte en el territorio de desarrollo y más adelante en el main roster resultó ser determinante y eterno.
La contienda se desarrolló durante el primer PPV de NXT y contó con una duración muy aceptable de 16:50 minutos. Hay que considerar que hasta entonces, en toda la historia de la WWE, los combates entre mujeres que sobrepasaban los 10 minutos eran menos que los dedos de una mano, por lo que de partida este enfrentamiento rompió esquemas. Además, la combinación de un público eufórico apoyando a partes iguales a las gladiadoras y la presencia de dos leyendas de talla mundial en la lucha libre como lo son Ric Flair y Bret Hart, en cada esquina, dio como resultado un ambiente increíble de inicio a fin al enfrentamiento.
En cuanto la lucha: se nota lo mucho que trabajaron ambas, Charlotte y Natalya en la planificación del combate, tenían plena conciencia que esto podría ser algo grande si lograban hacerlo bien. La estructura, si bien sencilla, permitió mostrar el ancho abanico de las habilidades que eran capaz de exhibir las dos en el ring: la primera parte es de lucha al ras de la lona donde poco a poco fueron agregando psicología a la contienda, ya sea machacando una y otra vez la misma parte en el cuerpo de la rival, como metiéndose con el púbico o el acompañante enemigo.
Una vez terminada la sección de llaveo, pasaron a darse golpes cada vez más intensos, todos creíbles y bien vendidos, para rematar luego con otra sección de llaves, está vez, como no podría ser de otra forma, con el Francotirador de Natalya y la Figura 4 de Charlotte como exclusivas protagonistas. Todo acaba con una secuencia que se vio legitima y lógica dado la historia que intentaron contar sobre la lona. Es interesante que nadie trabajó como ruda o técnica al 100%, probablemente porque se quería mantener el ambiente de "alta competitividad" y de respeto mutuo entre ambas, ambiente que se coronó con un abrazo mutuo luego de la victoria de Charlotte. Un resultado justo, totalmente acerado e histórico.
Palabras al cierre
Es una lucha bien trabajada, me gusta que sea lógica y con la suficiente psicología para ser creíble y consistente. Me gusta que sea una batalla pareja y competitiva, hace ver la contienda importante, además el transcurso de la misma es limpia, elegante y fluida. No cabe más que apreciar el excelente trabajo in ring de Charlotte y Natalya. Por otra parte, no es una lucha audaz, supongo que tampoco era la intención, y la esa sensación de estar viendo algo muy bien hecho, pero al mismo tiempo contenido, es algo que termina por imponerse.
Tal vez, con una o dos salvadas improbables, algún pasaje intermedio más intenso o algún giro final más osado, pudo haber elevado esta contienda a niveles más elevados. Aunque obviamente aplaudo la decisión de no ensuciar el termino de la lucha con laguna intervención de las leyendas, ya que este momento era de ellas dos y de todas las mujeres luchadoras. Eso se siente. Eso es hermoso.
Nivel
