El reinado de Sasha Banks como campeona de NXT no duró lo que me hubiera gustado, y si bien alcanzó a defenderlo de forma exitosa en diferentes contiendas, para mí, la más importante de todas fue el combatazo que la vio enfrentada a Becky Lynch, posiblemente la menos popular de los cuatro pilares de la marca amarilla, y siendo francos, también la menos talentosa, pero que sin embargo se las ha arreglado para tener un currículo bastante nutrido de peleas sobresalientes. Para la ocasión la directiva de NXT al fin volvió a concederles 15 minutos a la pelea titular femenina, lo que se agradece porque considero que aquel es un tiempo bastante razonable para contar una historia solida nivel PPV.
Sasha Banks y Becky Lynch comienzan trabajando el encuentro de forma muy técnico, donde poco a poco la irlandesa va tomando completo control de la situación, dejando claro, que en un combate de esas características la campeona tiene todas las de perder. Sasha, como excelente ruda que es, solo puede ponerse por delante de la retadora utilizando artimañas y engaños: primero manda a Becky fuera del cuadrilátero, a continuación, se mete con el publico y utiliza las cuerdas para dañar a la rival. Me encanta la psicología de Sasha en esta pelea (me encanta su psicología en todas sus peleas), me gusta como se hace odiar, como comienza a trabajar la espada y la muñeca de su oponente, lentamente va desgatando a su rival agregando drama a la contienda, mostrándose despiadada e inteligente.
Becky se libera de la larga tortura en su mano con una demostración de fuerza bastante estética, aplicando una especia de bombazo de espaldas, seguidamente logra conectar sus tan características dropkick. Sasha responde con la Japanese arm drag y dándole rodillazos a la retadora en el esquinero. Ya con el combate en su punto más álgido, Becky comienza a dominar una vez más la batalla, por un lado, aplicando con hermosos suplex y por otro, trabajando el brazo de la campeona, dando lugar a la gran salvada de Sasha gracias en las cuerdas cuando era sometida en la Disarm-her, para lamento del público que apoyaba a la del pelo naranja. Una vez libre de la sumisión de Becky, y a pesar de fallar un suicide dive (en la única movida aparentemente "botcheada" de la contienda), la campeona logra sorprender a su rival cuando esta se duerme sobre el esquinero, rematando todo con el Bank Statement.
Conclusión
Me parece que esta pelea es, hasta el momento en que se llevó a cabo, la mejor pelea de NXT y de la historia de la WWE en la división femenina. El tiempo que les dieron para trabajar fue bastante decente, y la historia que contaron ambas en el ring tuvo dosis de drama y esperanza, algo tan importante nen una lucha titular. Es cierto que hay un error bastante evidente sobre el final de la contienda, pero a mi parecer no opaca el desempeño de ambas. Además, esta lucha sirvió ara demostrar que había mucha vida más allá de la talentosa Charlotte, y que, en el futuro, fuera cual fuese la combinación que viese enfrentada a las cuatro jinetes de NXT sobre la lona, el espectáculo estaría garantizado.
Nivel
